11 de junio de 2014

Angel- Cap. XIV, Fanfic de Hush Hush

Patch POV



Acelere la moto rumbo a la 5ta avenida. No llevaba el casco ni las guantillas, quería sentir el aire fresco e inundado de humo de Nueva York por última vez.
Porque esta sería mi última vez. Nueva York me había ofrecido muchas cosas, y me las había arrebatado de una. No había razón para permanecer aquí y mucho menos para regresar.

Fui hasta el confesionario y entregue la moto, firme todos los papeles,  pague las facturas y arregle todo para que fueran a recoger el auto al aeropuerto más tarde.

Tome un taxi de regreso al apartamento y me detuve por un café. Recordé la última vez que estuve aquí, Nora iba enganchada a mi brazo y reíamos por cualquier estupidez. Pero eso fue hace algún tiempo.

Mi celular sonó y la pantalla se ilumino con el nombre de Dante.

-Qué pasa?

-Aduanas. Si vas a traer ese cuadro a Londres tendrás que ir a aduanas a buscar algunos permisos.

-No puedes hacerlo tú? Para eso te pago.

-No. Son trámites que debes hacer en persona. Lo más que podría hacer es pagar los impuestos por ti.

-Sí, muy eficiente. Está bien yo lo haré. Será necesario cambiar la hora del vuelo?

-Lo pospondré para las nueve. Todo esto es necesario por un cuadro?

-Sí, quiero llevarlo conmigo.

- Bien. Entonces tomate tú tiempo.

Nora me había pintado en ese cuadro. Antes de siquiera conocerme, era algo que había hecho por sí misma, que salió de ella. Claro, eso fue  antes de irse y abandonar todo lo que habíamos planeado. Pero si ese cuadro era el único recuerdo que tenía de ella, lo llevaría conmigo.

Regrese al taxi y me dirigí a la oficina de aduanas más cercana, pague al taxista y camine despacio a la oficina. Habían solo tres mesas de atención al cliente y como treinta personas en cada una.

Maldición! Llevaba dos horas en esta oficina y había llenado como cinco formularios! Todo este revuelo por un maldito cuadro!

Trate de tranquilizarme y fui a hablar con el gerente. Le explique que tenía que tomar un vuelo en una hora y que esto se estaba tardando demasiado.
Quince minutos más tarde iba camino al apartamento con un buen par de formularios bajo el brazo. Una vez estuve en la entrada de hotel note que había mucho personal de seguridad en la planta baja. Hombres vestidos de traje negro y corbata se paseaban por aquí y por allá.

Eso pasaba cuando llegaba al hotel alguna celebridad. No le preste demasiada atención y tome el ascensor hacia el pennhouse.

El pasillo estaba poco iluminado en comparación con el resto del hotel, pero ya no me importaba, tomaría mi maleta ya hecha y saldría de inmediato al aeropuerto.

Al doblar la esquina me fije que había alguien sentado en el piso frente a mi puerta. Un abrigo cubría desde su cabeza hasta sus brazos, llevaba un pantalón de chándal y tenis.  

No se movió al sentir mi acercamiento. Todo su cuerpo se tenso como esperando que me arrojara encima.

-Hola? – dije cuando me acerque lo suficiente. Pero no hubo respuesta.
Me arrodille junto a la persona en cuestión que seguía a la espera, pero de qué? Retire el abrigo de su cabeza y mechones rojos cayeron alrededor de su cara.

-Nora? – cada uno de los músculos de mi cuerpo se tenso. Nora? Pero cómo? Que estaba haciendo aquí frente a mi puerta si se casaría con Rixon en un mes? Esto no tenía sentido!

-Nora…-levante su cara suavemente y la obligue a mirarme. Marcas de lágrimas secas cubrían su cara. Muy despacio sus ojos subieron hasta mi rostro y se quedaron fijos en mis ojos. Al perecer no llegaba reconocerme, parecía sumergida en una especie de shock.

Me miro por unos segundos más. Buscaba algo en mis ojos, los suyos perecían agotados y perdidos.

-Nora estas bien? Por favor háblame di algo. Soy yo Jev, no me reconoces?

-Jev…- las palabras salieron de su boca en un suspiro. Acaso no esperaba verme aquí? De que iba todo esto?

-Si Nora soy yo. Estas empezando a ponerme nervioso. Puedes decirme que diablos está pasando?

-Jev… Jev! – un brillo de reconocimiento estalló en sus ojos. Se lanzo sobre mi derribando me sobre el piso. Repetía mi nombre una y otra vez con una creciente alegría en su voz.

-Estas aquí! Estas aquí!

La abrace y me incorpore trayéndola conmigo. Se quedo mirando mis ojos por unos segundos más con una sonrisa en los labios. Estaba feliz de encontrarme aquí, pero su rostro mostraba signos de que no la había pasado tan bien como había creído.

Se escucharon pasos de personas subiendo por las escaleras, esto pareció sacarla de su ensoñación.

-Tenemos que entrar, rápido! Donde está tu llave? – a pesar de la ansiedad contenida, su voz apenas fue un susurro.

-Aquí, espera. - Saque la llave de mi bolsillo con una mano y con la otra la sostuve contra mí. Entramos al apartamento y ella puso todas las cerraduras.
Se quedo mirando hacia la puerta como si se le fuera a venir encima, mientras que las pisadas afuera se detenían.

-Nora, puedes decirme que pasa… - antes de terminar la frase la mano de Nora voló a mi boca para acallarme. Sus ojos muy abiertos llenos de ansiedad, miedo, desesperación. Pasaron tres minutos antes que se escucharan las pisadas nuevamente retrocediendo por el pasillo.

Nora suspiro y se volvió hacia mí. Lagrimas corrían por sus ojos mientras sus manos temblaban. La agarre antes que se desplomara sobre el piso y la cargue en mis brazos. Moría por saber que estaba sucediendo, pero no podía pedirle que me explicara todo esto  mientras estaba al borde del colapso.

La lleve hasta mi habitación y la deje sobre la cama. Llene la tina con agua caliente y le puse espuma. Luego fui a la cocina, no había mucho, ya que iba a abandonar el hotel esta noche, no me preocupe por recargar el refrigerador. Tome una jarra con jugo y le prepare un sandwish, y lo deje en la mesita de la sala. 

Cargue a Nora que ya parecía más tranquila y la lleve hasta el baño. Con mucho cuidado la ayude con su ropa. Su cuerpo desnudo era tal como lo imaginaba. Su piel suave y tersa, casi translucida estaba cubierta de sudor. Su cabello rojo hacia un perfecto contraste con sus pechos desnudos.  La recosté en la bañera con agua caliente y le frote los hombros con la esponja. Sentí como su cuerpo se relajaba mientras la masajeaba.

Mi celular sonó en la sala. Debía de ser Dante, a estas horas había perdido mi vuelo. Deje a Nora relajarse y fui a contestar. No reconocí el numero que ilumino la pantalla, pero aun así conteste.

-Si?

-Jev. –conocía esa voz. Rixon. – Se que está contigo. Mis hombres están por todo tu hotel, puedes dejar a Nora con ellos y todo estará bien.

Camine de regreso por el pasillo. Nora me miró y le dirigí una sonrisa tranquilizadora. Cerré la puerta y regrese a la sala.

-Escucha lo que voy a decirte maldito. No sé qué demonios le hiciste a Nora o porqué cosas la has hecho pasar. Pero si ella está aquí conmigo, es porque no quiere estar a tu lado. Déjanos en paz, o juro por dios que te mataré.

-Ella no te pertenece! Es mía y va a ser mi esposa!

-Ella huyó de ti! No quiere estar contigo!

-No sabe lo que quiere! Es solo una niña malcriada que necesita que le enseñen algunos modales!

-Te equivocas. Es toda una mujer! una mujer que nunca le diste la oportunidad de ser. Y se quedara conmigo hasta que quiera hacerlo. Si ella decide irse no la retendré, pero que este aquí esta noche muestra que no es su deseo.

-No me importa lo que tu pienses! Ella será mi esposa y regresara a mí! Aun tenga que recorrer cielo y tierra para encontrarla. – él no sabía que estábamos en el hotel, tendría tiempo de actuar.

-Estás enfermo…

-Jev? Pasa algo? – cerré el celular y me gire para ver a Nora, llevaba una bata de baño y su cabello rojo caía sobre sus hombros.


-Tenemos que hablar.

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